Son las 5 en punto de la mañana, madrugada de Viernes Santo en Zamora. Suena el Merlú y levanta El “Cinco de Copas” Camino del Calvario, al son de la marcha funebre de Thalberg.
Allá en Castilla la Vieja un rincón se me olvidaba, Zamora había por nombre, Zamora la bien cercada; de una parte la cerca el Duero, de otra, peña tajada; del otro la morería.
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